La ganadería perdió importancia durante el siglo XIX, ya que se dedicaba más tierra a los cultivos que al ganado, debido al fin de la trashumancia (fin de la Mesta).
Antes, los ganaderos tenían unas zonas donde pastaban en verano (zonas más frescas) y otras donde pastaban en invierno (zonas más cálidas), con el fin de la trashumancia, al establecerse los ganaderos en un solo sitio, las otras tierras quedaban libres y podían destinarse al cultivo.
Los ganaderos han mantenido hasta ahora algunas de los caminos que utilizaban para ir de un sitio a otro. Por eso cada año las ovejas pasan por la ciudad de Madrid para conservar ese derecho de paso que aún tienen.


No hay comentarios:
Publicar un comentario